NORMANDÍA 1944

2/ PREDICCIONES ACERTADAS


El hecho, con no ser nuevo, no dejaba de ser sorprendente, pero la verdad es que en la biografía del canciller alemán aparecen largas y escabrosas relaciones y contactos con todo tipo de creencias y corrientes esotéricas que a lo largo de su carrera lo influenciarían decisivamente.

Años atrás, antes de acceder al poder, el desconocido Adolf Hitler Polz había sido presentado a un vidente –austríaco como él–, que se hacía llamar Eric Hanussen. Este le predijo un fulgurante ascenso político en la desesperada Alemania de entreguerras. En esta predicción, Hitler, que había eludido el servicio militar por negarse a servir en un ejército decrépito e inepto, según sus propias palabras, aparecía liderando a una nación resurgida de las cenizas y de la humillación de la Primera Guerra Mundial.

El efecto que este vaticinio causó en Hitler (un hombre que no sólo había sido influenciado por estrambóticas creencias germanófilo-esotéricas desde muy joven, sino que además, reconocía «oír voces» que actuaban sobre él como designios de ineludible cumplimiento), es fácilmente imaginable. Pero las predicciones de Hanussen eran a medio plazo. En ellas sólo aparecía el ascenso, pero no la bajada a los infiernos que experimentaría Hitler, arrastrando con él a su propio país y a 50 millones de muertos.

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