MONT SAINT-MICHEL

EL ANTIGUO MONTE TUM

Cuando los romanos llegaron a este punto de la actual Normandía, bautizaron con el nombre de Puerto de Hércules lo que los celtas conocían como Monte Tum. El lugar ya era por entonces motivo de peregrinaje y desde entonces lo sigue siendo hasta hoy, pues miles de visitantes se acercan cada día a ver lo que popularmente se conoce como la octava maravilla del mundo.


30.10.2008 Texto y fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

Sobre una bahía de unas 40.000 hectáreas se alza el islote del Mont Saint Michel que, junto al de Tombalaine, está frente a la desembocadura de los ríos Sée, Couesnon y Sélune. Aquí se producen las mareas más poderosas de Europa y tal vez de todo el planeta, pues el mar llega a retirarse hasta 20 kilómetros, dejando al descubierto un fondo de fina arena calcárea, entremezclado con el fango sedimental que aportan los mencionados ríos. En determinados días del año, el mar puede llegar a alcanzar su nivel más alto a la impresionante velocidad de un metro por segundo.

Este islote-promontorio es una elevación de unos 80 metros, con un perímetro de un kilómetro sobre el que se alza el monasterio y, a sus pies, una ciudadela circundada por una muralla que se asienta sobre el fondo de la bahía. Un brazo de tierra artificial comunica el islote con la costa, salvando la crecida a veces inesperada de las mareas.

Ya en la estrecha calle principal, los visitantes se agolpan en largas colas y avanzan entre apretujones por la empinada y abigarrada callejuela que conduce a la abadía, flanqueados por coloristas tiendas de souvenirs y pequeños museos, restaurantes y hoteles. Desde el exterior nada hace pensar que el Mont Saint Michel albergue tan multitudinaria oferta en un espacio tan recogido. Y menos aún podrían pensar sus antiguos moradores, que poco podrían imaginar que el lugar llegaría al siglo XXI con tal plenitud y viveza.

Pero antes de todo eso, habremos aparcado nuestro coche en la explanada que se ha señalizado frente a la isla para tal fin, junto a otros cientos de vehículos que, pacientemente, habrán guardado cola para acceder al improvisado aparcamiento.

Así es este atractivo enclave: el segundo lugar más visitado de Francia (el primer puesto lo ostenta la Torre Eiffel), en el país que recibe más turismo del mundo. Ello nos dará una idea de la cantidad de gente que coincide a diario durante el periodo estival para disfrutar de este precioso lugar.

Mont Saint-Michel
La Bahía del Mont Saint Michel, donde desembocan l...
Mirador sobre la muralla de la cara Norte.
Mirador sobre la muralla de la cara Oeste.
Cara posterior del islote, con la marea baja.
Bastión en la cara Oeste, mientras se retira la ma...

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