RENNES-LE-CHÂTEAU SIN MISTERIO

A finales del Siglo XIX, un joven y avispado cura fue destinado a la olvidada y ruinosa parroquia de la localidad occitana de Rennes-le-Châteaux. Acuciado por ese destino y la falta de recursos logró obtener una importante fuente de ingresos de los que disfrutó ampliamente en vida, dando lugar al misterioso caso conocido como el “tesoro de Rennes-le-Châteaux”.


02.12.2010 Texto y fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

En la entonces remota región del Razés, donde se ubica Rennes-le-Châteaux, habían persistido numerosas leyendas que señalaban la localidad y sus inmediaciones como escondrijo de tesoros históricos de incalculable valor y distintas naturalezas; desde el botín que los visigodos se trajeron de Roma tras saquearla a principios del siglo V, hasta la mítica copa sagrada o Santo Grial que, supuestamente, los cátaros escamotearon de su sitiada fortaleza de Montségur, nada menos que ante las narices de las huestes francas en su cruda cruzada contra el catarismo durante el siglo XIII.

Por más que este último episodio griálico es inverosímil, la leyenda o acaso el anhelo de vender papel impreso, lo enlaza con otra tradición no menos fantástica, que asevera la presencia de María Magdalena dando a luz en estas tierras del Razés al primer descendiente de Jesús. Esta historia quedó fuera de control cuando en 1982, se ocupó de potenciarla un ensayo literario que logró un notable éxito de ventas: El enigma sagrado.

Tras un considerable revuelo e infinitas y debatidas polémicas, editores y revistas se encargaron de aprovechar el tirón para hacer su agosto, así lo que unos desmentían otros agrandaban hasta la exageración. La patraña fue declinando en intensidad e interés, aunque su espíritu jamás llegó a desaparecer, ni aún en nuestros días.

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