AER REDA O EL ZODÍACO DE RENNES-LE-CHÂTEAU

MITO Y LEYENDA


En relación al montaje urdido entorno a una posible descendencia de Cristo con Maria Magdalena, mantenida a través de un mítico linaje de los reyes merovingios en este paraje del Razés; honestamente, no hay ningún documento que pueda certificar tal superchería que en realidad, ha reportado pingües beneficios a los autores de tan monumental disparate publicado en el libro El enigma sagrado. Para que se entienda mejor; después de dos mil años los eruditos del cristianismo, todavía no se han puesto de acuerdo sobre quién fue realmente el personaje histórico que vivió en Palestina y que conocemos con el nombre de Jesús, de forma que no existe ninguna base sólida histórica para posteriores hipótesis que son pura especulación gratuita. Recordemos aquí que todo lo contrario ocurre con la figura de Buda, el príncipe hindú Siddharta Gautama, personaje religioso perfectamente identificado en términos históricos.

Por el contrario, si que puede considerarse una hipótesis factible el planteamiento referido al enigma del tesoro escondido en Rennes-le-Château posiblemente relacionado con los sucesivos asentamientos de visigodos, merovingios, cátaros y templarios. La leyenda cuenta que los visigodos pudieron esconder un tesoro real, procedente de la conquista de Roma por parte de Alarico en el año 410, tanto en Carcasona como en Rennes-le-Chàteau, que posteriormente pasaría a manos del mítico linaje de los reyes merovingios.

Asimismo el mito se acrecienta con el paradigma de otro tipo de tesoro todavía más enigmático, como fue el Santo Grial, que se dice fue custodiado por los cátaros en sus posesiones del Razés tras la caída del emblemático castillo de Montsegur y que con posterioridad, pudo pasar a manos de los templarios.

El mito y leyenda de estas tierras todavía se engrandece más cuando se relaciona la famosa obra del Louvre titulada Los Pastores de Arcadia del pintor Nicolás Poussin que ejerció su profesión en la corte del rey Francés Luis XIII entre los años 1629 y 1639, donde se reconoce la silueta de un paisaje propio del Razés con una antigua tumba ubicada en los alrededores de la localidad de Arques que llevaba la inscripción Et in Arcadia Ego. Para determinados investigadores esotéricos, la composición pictórica de Los Pastores de la Arcadia, conlleva un rico simbolismo hermético relativo a la evolución espiritual del ser humano, cuyos arcanos mensajes harían referencia al espacio singular orográfico de Aer Reda o zodíaco de Rennes-le-Château de similares características que el zodíaco de Glastonbury de Inglaterra relacionado con el nacimiento de la leyenda arturiana y el mundo mágico celta.

La culminación del enigma toma forma definitiva a través del mensaje críptico de la pequeña iglesia de Maria Magdalena de Rennes-le-Château, decorada en el siglo XIX por el escultor Giscard bajo las directrices de Berenguer Saunière. Todo el conjunto de su variada y multicolor imaginería obedece a una intencionalidad de un doble mensaje reflejado por el culto exotérico propio del sagrado recinto religioso cristiano y otro de culto esotérico, más propio de una logia rosacruciana o masónica como se vislumbra en la entrada al recinto, presidida por un tímpano triangular decorado con significativas rosas y cruces, los cuatro ángeles guardianes y el diablo Asmodeo, las catorce estaciones del vía crucis invertidas con escenas deformadas de los relatos evangélicos, el retablo escultórico con formato circular o zodiacal con Jesucristo como punto álgido, el ajedrezado dual del suelo de la iglesia de color blanquinegro, el altar cabalístico de los siete candelabros soportado por la figura de María Magdalena en actitud de penitencia en la caverna iniciática, las emblemáticas figuras del peregrino jacobeo San Roque y su fiel perro guardián sosteniendo el discóbolo en su boca, las imágenes de Santa Germaine o San Antonio con el Libro del amor crístico donde se aposenta el Niño Jesús.

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