EL CROMLEC DE AVEBURY

EL CÍRCULO Y LA SERPIENTE

Buena parte de nuestro mundo se halla jalonado de antiquísimos monumentos que a nuestros ojos se antojan inexplicables. En realidad, la certeza acerca de lo que de ellos sabemos es más subjetiva que precisa. Las explicaciones científicas no siempre satisfacen las miradas de los que ven en ellos algo más que una exhibición de destreza o fuerza física en la Antigüedad.


09.01.2009 Texto y fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

En los últimos tiempos, las teorías cientifistas aceptan conceptos tales como motivaciones espirituales, marcadores astronómicos o santuarios rituales para explicar la razón de ser de los antiguos monumentos megalíticos. Eso siempre es mucho más que clasificarlos como meros lugares de enterramiento –que también lo fueron– o marcadores de territorio. En el suroeste inglés persiste la leyenda, mito o tradición, de que en el pasado el ser humano estuvo en contacto con las energías que movían el mundo y el cosmos. En esas épocas remotas se les rindió culto en forma de representaciones pétreas. En el condado de Wiltshire esas supuestas energías están profusamente simbolizadas en las formas del círculo y la serpiente.

Observar de cerca un menhir o un viejo sendero que bruscamente se interrumpe puede no indicarnos absolutamente nada. Contemplar estos elementos aisladamente, nos transmite bien poco acerca de su naturaleza, sobre el por qué están ahí o cuál fue la función primigenia por la que fueron erguidos o trazados. Por eso, su observación debe hacerse, necesariamente, en conjunto.

En ocasiones, la presencia de menhires en el paisaje no nos ofrece una explicación o interpretación clara acerca de su naturaleza; simplemente, porque en su día formaron parte de un complejo que hoy se encuentra incompleto.

Desde los albores de nuestra Era hasta hoy, muchos factores han diezmado el aspecto original de estos elementos y la falta de éstos nos da sólo una visión parcial, lo cual dificulta su comprensión. También el hecho de que sus constructores no nos legaran más mensajes que símbolos, incisiones, trazos o detalles hoy casi imperceptibles, sumado al consiguiente desgaste provocado por el paso del tiempo, dificulta notoriamente la tarea de interpretarlos.

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