SUR DE INGLATERRA

BREVES APUNTES DEL VIAJE


09.01.2009
Texto: ÀLVAR BIELSA
Fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

Al llegar a las islas Británicas, tanto a Irlanda como a Inglaterra, nuestra primera disposición será retrasar nuestros relojes una hora. Los ingleses, como el resto de europeos, inician sus actividades laborales muy temprano, pero no son tan rígidos en cuestión de horarios como en general lo son en el resto de Europa. Restaurantes y comercios ofrecen un amplio horario de apertura, que en algunos casos nos recuerda a los españoles. En eso tienen un sentido más liberal que en muchos países del continente. Es habitual ver comercios de todo tipo abiertos en domingos y festivos.

La moneda es la conocida Libra Esterlina, que se resiste a desaparecer frente al Euro por causas más sentimentales que prácticas. El Euro, nos guste o no, funciona en toda Europa y en otras partes del mundo con evidentes ventajas frente a una moneda que, con la llegada de la crisis está en paridad al Euro; en fin, uno más de los aspectos en los que los ingleses defienden su supuesta diferenciación de sus vecinos continentales.

Los céntimos que manejan los ingleses son los Peniques (Pences, otro rasgo diferencial) el principal inconveniente a la hora de efectuar el cambio de las divisas es, comisiones aparte, tener que recordar que a la vuelta no podremos deshacernos de las monedas (coins) sobrantes. Así es que intentemos hasta el último momento de nuestra estancia en la isla gastar la calderilla. Todo ello es un motivo más para afirmar que, en general, manejarse por el país resulta caro, pero a la vista de lo que està pasando en España en los últimos tiempos, ese fenómeno empieza a resultarnos familiar.

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