LA ROMA DE ÁNGELES Y DEMONIOS

El experto en simbología Robert Landong recorre con presteza las calles de Roma, para intentar evitar la explosión de una bomba de antimateria que destruirá el Vaticano en menos de ocho horas. Sumido en una carrera contrarreloj busca desvelar los crípticos mensajes que esconden las esculturas de Bernini, esas obras son la llave del secreto mejor guardado de los Illuminati…


04.06.2009 Texto y fotos: THOR JURODOVICH/JOSEP Mª ROSELLÓ

1/ CINE Y BEST SELLERS

La industria del cine recurre con frecuencia a la fórmula de llevar a la gran pantalla los best-seller de más éxito, en la mayoría de ocasiones el resultado no siempre es el esperable, pero eso no impide que muchas de esas obras consigan notables éxitos de taquilla.

Y como ocurrió con la controvertida novela el Código da Vinci del no menos polémico Dan Brown, el cineasta Ron Howard, ha vuelto a llevar al cine otra de sus novelas: Ángeles y Demonios. Esta película parece ser una secuela de la primera pero hay que reseñar que Brown la escribió unos años antes que el Código, así es que, para ser precisos es una precuela. Pero el cine como es sabido y nos tiene habituados y suele otorgarse este tipo de licencias.

Tom Hanks, vuelve a interpretar a Robert Landong, el experto en simbología de la Universidad de Harvad al que ningún misterio, código o criptograma se le resiste –aunque tenga que pedir ayuda a su compañera de aventuras para leer algunas frases en latín–. Esta claro que la ensalada que forman la iglesia católica, las sociedades secretas, los asesinatos y algún que otro misterio sacado de la manga por arte de magia, convierten una novela mediocre en un éxito de ventas. Una fórmula que no escapa a la avispada percepción del autor de la obra y por ende a los productores cinematográficos, que suelen conjugar todos esos elementos para dar forma a historias muy poco ortodoxas pero si muy atrayentes para la mayoría de lectores y espectadores.

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