ISLANDIA: LAS FUERZAS DEL PLANETA

El clima subártico condiciona la vida sobre esta plataforma volcánica que empezó a formarse hace 50 millones de años y concluyó hace unos 15, configurando una superficie que hoy es el hogar de quienes han sabido, a lo largo de los siglos, explotar sus recursos, haciendo de esta isla volcánica su propia patria. Situada en el Atlántico Norte y con unos 100.000 kilómetros cuadrados, la superficie de Islandia está jalonada de fallas, más de 200 volcanes y 800 manantiales y fuentes; en ella viven algo más de 300.000 personas


29.04.2009
Texto: JOSEP Mª ROSELLÓ
Fotos: LIDIA AYUSO

Islandia es una prueba más de la tenacidad humana, de la inquietud viajera de nuestra especie y un ejemplo de espacio remoto y salvaje donde el ser humano ha sido capaz de desarrollarse y subsistir desde el siglo VIII, cuando unos monjes irlandeses la colonizaron por primera vez. Llegaron hasta ella aprovechando un período climático suave que duró hasta entrado el siglo XIII. Desde ese primitivo y precario episodio hasta nuestros días, los islandeses prosperaron a pesar de las duras condiciones que ofrecía la isla y a su remota ubicación.

La historia islandesa está plagada de hazañas y episodios que bordean lo mítico y lo mágico. No en vano, celtas y vikingos fueron sus pobladores primigenios y con ellos, no solo llegaron sus fantásticas sagas, leyendas y creencias, sino que esas mujeres y hombres protagonizaron auténticas gestas que, como otras de la Antigüedad, se nos antojan casi propias de seres sobrenaturales y sin embargo, fueron humanos de carne y hueso como nosotros los actores de proezas tales como la que ahora nos ocupa.

Si dejamos aparte el afán cristianizador que tuvieron los monjes irlandeses (1), veremos, por simple deducción, que la razón de ser del poblamiento de la isla no fue otra que la antigua necesidad humana de prosperar, mejorar sus condiciones de vida y, en otros casos, huir de persecuciones y rivalidades. Los vikingos, navegantes y aventureros natos, llegaron aquí a lo largo del siglo IX bajo el mando de un jefe noruego que partía hacia el exilio llamado Ingolfur Arnarsson, mítico fundador de la capital Reykjavik.

(1) Ver en la sección HISTORIA el artículo: LA INCREÍBLE HISTORIA DEL CRISTIANISMO CELTA

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