LOS CELTAS Y LA MITOLOGÍA IRLANDESA

La mitología celta que se desarrolló en Irlanda fue exuberante, casi lujuriosa, hasta el punto que en ella residen las fuentes de infinidad de leyendas como la del Santo Grial; incluso cuentos tradicionales donde se nos aparecen toda clase de seres y objetos fantásticos. El principal mérito de esos celtas, fue que todas estas sagas y ciclos trascendieron más allá de su isla y circularon durante siglos por el continente europeo, que asimiladas y transformadas en ese ámbito, inspiraron muchas de las novelas caballerescas siglos después. Pero esa épica celta, nos describe mucho más que mera fantasía, pues en ella se entremezclan mitos con hechos históricos, confundiendo la fina línea que separa el mito de la realidad. Es además, coincidente en muchos aspectos con otros mitos y cosmogonía aparecidos en otras sociedades y culturas lo cual nos ofrece pistas muy sugerentes.


16.04.2009
Texto: JAUME CLUET
Fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

La antigua literatura Irish Gaël irlandesa, tal como la conocemos actualmente, divide la historia mitológica de Irlanda en cuatro grandes ciclos principales: el mitológico o de las invasiones; el del Ulster o de Conahar McNessa (fóneticamente, Connor); el Ossiánico o de Finn McCumhall (fenniano) y el de los Milesios, referido a los últimos reyes de Irlanda. Básicamente es el primero de ellos que vamos a tratar en la presente exposición.

Cabe destacar que es solamente en el Ciclo de los Milesios, cuando aparece un hilo conductivo coherente con el criterio histórico, que se asemeja a una narración en tales términos, ya que los Milesios representan, en las leyendas irlandesas, el arquetipo de la raza celta, de la cual se supone que descienden todas las posteriores familias regentes de la Irlanda moderna.

Sabemos de los celtas que era un pueblo indoeuropeo de difuso origen. Las evidencias históricas más dignas de crédito, nos llevan a Europa central y las llanuras del mar Negro como posibles asentamientos primitivos, después de una remota salida desde lejanas tierras orientales.

Con ellos vendría una tradición poética, que no solamente cantaba los acontecimientos heroicos sino también los hechos históricos, las costumbres y las leyes, muchas de ellas escritas en verso. Su literatura ha servido para enriquecer la cultura europea en los primeros años de la era cristiana no obstante (1), el proceso, aunque tenue, se ha venido desarrollando en siglos posteriores. La literatura celta más antigua que conocemos, aparece en forma poética y data del siglo VI, no obstante, por los acontecimientos que se narran y las vestimentas y armas mencionadas así como otros objetos, esta poesía se refiere a épocas anteriores que presumiblemente los bardos, poetas de gran prestigio en la corte, transmitieron oralmente de generación en generación. Esta forma de transmisión oral en verso y no en prosa, permitía que el contenido de lo que se deseaba explicar sufriera menos alteraciones. Por lo que posiblemente, nos encontramos ante una literatura mucho más primitiva de lo que en apariencia puede parecer.

(1) Ver en la sección HISTORIA el artículo:

LA INCREÍBLE AVENTURA DEL CRISTIANISMO CELTA

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