LA PALAIA POLIS (SANT MARTÍ D'EMPÚRIES)

L'EMPORDÀ, PUERTA Y PARAÍSO – I

Durante todas las eras este territorio, hoy divido administrativamente en dos comarcas, ha sido una de las puertas de entrada a la Península de pueblos, tendencias y también de invasores. En ocasiones han llegado cruzando los Pirineos, pero en los casos más determinantes lo hicieron por mar. Así fueron primero los griegos, quienes bautizaron este espacio con el nombre de Emporion (mercado) y después los romanos que iniciaron desde aquí la conquista y la romanización de la península. Ya en nuestros días, el litoral que recorre esta tierra es conocido como Costa Brava, una denominación muy turística que ofrece entre sus parajes las más vetustas piedras, vestigios de extinguidas culturas o encantadores rincones de rasgos medievales que, en ocasiones, tienen que convivir con otro tipo de construcciones menos evocadoras. Pero sigue siendo l’Empordà, de color blanco, verde pino, azul de mar y roca viva, entre anhelos, ensueños y aterdeceres frente al Mediterráneo, el mar de


17.02.2009 Texto y fotos: JOSEP Mª ROSELLÓ

LA PALAIA POLIS (Sant Martí d’Empúries)

Hace más de 2.500 años los griegos competían con una formidable potencia comercial y marina en el Mediterráneo, los fenicios. Éstos emitían moneda de calidad y blandían contundentes armas que hacían de ellos un enemigo considerable, tanto en el terreno militar como en el comercial. Los griegos se hallaban inmersos en la tarea de averiguar de dónde, sus competidores extraían tan preciados metales. Es muy probable que se perpetraran operaciones de espionaje comercial, acaso las primeras de la Historia, hasta que los griegos dieron con el lugar. Se hallaba justo al otro extremo del Mediterráneo, al Sur de la península del Gran Río; ese “gran río” era el Ebro, el río de los íberos y la península, la ibérica. Las codiciadas minas de metales se hallaban en la actual Andalucía, la antigua Tartessos.

El empeño que movió a los griegos a buscar las explotaciones mineras fue el motor de su expansión comercial, pues acució el sentido oportunista de este pueblo que fundó en todo el Mediterráneo abrigos y puertos amigos que le permitirían una notable expansión comercial, desde Andalucía hasta Liguria. Entre otras fundaron Massalia (Marsella) o Rodhe (Rosas) y más al sur de ésta, alcanzaron a avistar una pequeña isla que cerraba el paso a una ensenada. En ella establecieron un pequeño núcleo cuyo objetivo principal seria el intercambio de productos y materias primas con los íberos del lugar. Este emplazamiento insular es conocido históricamente con el nombre de Palaia Polis que hoy se halla unido a tierra firme y, desde entonces ha permanecido habitado en todas las épocas; hasta la nuestra ha llegado con el nombre de Sant Martí d’Empúries.

Las estrechas calles de Sant Martí conservan su tr...
Acceso principal al recinto de Sant Martí d'Empúri...
El dique griego frente a la ruinas d'Empúries
Amanecer frente a Empúries

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