GLASTONBURY

POR TIERRAS DEL GRIAL

Los orígenes históricos del cristianismo en la antigua Britania se confunden por completo con la leyenda que señala a José de Arimatea como protagonista; el rico judío que, según los Evangelios, cedió su tumba a Jesús tras su crucifixión. Este episodio legendario nos presenta a José llegando desde la remota Palestina y portando consigo el Santo Grial hasta estas tierras


28.01.2009
Texto: Jaume Cluet/Josep Mª Roselló
Fotos: Josep Mª Roselló

Glastonbury, la antigua Glastonia también llamada Ineswitrin según textos galeses, pertenece a la categoría de esos lugares repartidos por el mundo en los que la historia y el mito se entremezclan para crear una atmósfera de misterio, pero también de espiritualidad. Situada en el suroeste de Inglaterra, en las cercanías del canal marítimo de Bristol, es un pequeño enclave de la región de Somerset.

Entre esas leyendas destacan el paradisíaco Avalón, las míticas Siete Islas, las supuestas tumbas del rey Arturo y su esposa la reina Ginebra y, como no la Mesa Redonda con su extensa y conocida saga griálica. Pero en ese escenario no podemos olvidar el papel significativo de José de Arimatea, los restos de su antigua Abadía y la colina Tor, constituyen un espacio de continua peregrinación.

Todos estos variopintos elementos se dan cita en esta pequeña localidad inglesa que actualmente no llega a superar los 8.000 habitantes. Siglos antes de la era cristiana, el mar bañaba esta región y sus aguas llegaban al mismo pie de la famosa Tor (colina). El territorio era una zona pantanosa, donde los celtas fundaron un primitivo asentamiento lacustre conocido con el nombre de Avalon en honor a su semidios Avalloc o Gwyn ap Nudd, guardián del mundo invisible.

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